Si algo hay oscuro en este país es el precio de la luz (Moción de IU sobre las tarifas eléctricas)

 

A partir del 1 de abril los consumidores españoles empezamos a pagar más por una electricidad que ya era la más cara de la Unión Europea, sólo por detrás de Malta y Chipre. Se invoca, desde las eléctricas y el gobierno, el déficit tarifario y las primas a las renovablessupuestamente demasiado elevadascomo argumentos. Pero ¿qué hay realmente detrás de este asunto?. Primera cuestión, que es preciso retener: el precio de la electricidad es un precio político. Un precio que se fija en función del poder, de los poderes, y de sus perspectivas, y no en función de los costes de producción del megavatio eléctrico. Si algo hay oscuro en este país es el precio de la luz. La energía eléctrica acabará produciendo un agujero económico, tal vez el mayor desde el estallido de la burbuja inmobiliaria si no se rectifica a tiempo.El precio de la energía se calcula en España según fórmulas matemáticas complejas que vienen publicadas en el Boletín Oficial del Estado y que no son nada fáciles de desentrañar. De esas fórmulas se deriva el concepto político de “déficit de tarifa”, inventado por un ministro de derechas, el señor Piqué, para admitir una enorme deuda del Estadoesto es, de lo que pagamos los ciudadanoscon las compañías eléctricas. Con las grandes compañías eléctricas, habría que decir; hoy fundamentalmente, a este respecto, Endesa e Iberdrola.

La segunda cuestión es que, al no haber mercado eléctrico real, tampoco hay un mecanismo que estimule producir al menor coste posible. Esto, que parece paradójico en el capitalismo, se debe a que la fijación política de precios favorece a unos productores en detrimento de otros. Unos productores han de ser auxiliados para que mantengan la producción de energía eléctricalas centrales térmicaspues sus costes son altos; otros son retribuidos aunque estén parados (centrales de gas). Y otros, en cambio, perciben una retribución muy superior a sus costes de producción: las centrales nucleares e hidroeléctricas. El gran negocio de sus dueños, por lo tanto, está en la prolongación de su vida útil.

 

Y aquí, una cuestión que el público debe saber: las grandes compañías eléctricas españolas, sean cuales sean o hayan sido sus denominaciones, siempre han tenido su lobby político directamente en los gobiernos, siempre han actuado muy cerca de los gobiernos españoles, de cualquier signo, para hacer valer sus intereses, y lo siguen haciendo.

Tenemos la electricidad más cara de Europa y al mismo tiempo el déficit político de tarifa crece cada año. Y no puede ser ni lo uno ni lo otro. Las personas que perciben la influencia de la política sobre nuestras vidas no deben desinteresarse de procesos de transformación necesarios para volver hacedera una sociedad menos angustiosa que la del presente. Únicamente con cambios tecnológicos no podremos organizar un modo de vida adecuado, pues se precisan también cambios sociales. Pero en períodos como éste, y con lo que se avecina, no podemos mantenernos insensibles a la economía y a la tecnología de la producción de algo tan básico como la electricidad.

La eliminación por decreto-ley de las primas a las renovables es una catástrofe para el futuro energético del país. Va a suponer un retraso en la necesaria transición energética. Va a destruir un tejido empresarial que había dado pasos importantes en los últimos años, haciendo de España país pionero del sector. Va a eliminar miles de puestos de trabajo, y además puestos de trabajo con mucho futuro y estabilidad, porque el mercado de las renovables va a crecer inexorablemente en los años próximos. Lo que encarece la electricidad en España y eterniza el déficit tarifario no son las primas a las renovables. Lo que desangra el sistema eléctrico español son los beneficios hinchados de unas pocas grandes compañías.

Ante ello, y ante la opacidad del sistema, lo más urgente sería, como sugiere la ingeniera industrial e investigadora Ana Marco,<<reclamar una auditoría del déficit de tarifa, que es una deuda ilegítima y odiosa, y recuperar la titularidad pública de las líneas eléctricas para construir un sistema democrático dirigido al ciudadano>>. Una auditoría fiablecabe añadir, tutelada por instituciones públicas europeas, no condicionada por los enormes intereses del oligopolio eléctrico español, debería permitir aclarar lo que está ocurriendo realmente para iniciar el rumbo hacia un sistema nuevo basado en fuentes renovables.

Por todo ello el Grupo Municipal de Izquierda Unida propone al Pleno de la Corporación la adopción del siguiente:

Acuerdo único:

  • Instar al Gobierno de España a crear una comisión, tutelada por instituciones públicas europeas, para reclamar una auditoría del déficit de tarifa a las compañías eléctricas.

  • Dar traslado de esta iniciativa a las principales asociaciones de consumidores de Jaén