Recordando al Che en el 50 aniversario de su asesinato

1967-2017

Recordando al Che en el 50 aniversario de su asesinato por la CIA norteamericana en Bolivia y en el centenario de la Revolución de Octubre de 1917

“En memoria de Ernesto “Che” Guevara”*

“Como si para siempre / te llevases contigo (…)/

tu huella de héroe/ luminosa de sangre/ (…)

Pero esto/ de golpe da vida a las “quimeras”/

y muestra/ la médula y la carne/ del comunismo”

Vladimir Maiakovski

No ha de importar mucho el cobarde sadismo complacido con el que la reacción de todo el mundo ha absorbido los detalles macabros del disimulo, tal vez voluntariamente zafio, del asesinato de Ernesto Guevara. Posiblemente importa sólo como experiencia para las más jóvenes generaciones comunistas de Europa Occidental que no hayan tenido todavía una prueba sentida del odio de clase reaccionario. Pero esta experiencia ha sido hecha, larga y constantemente, en España, desde la plaza de toros de Badajoz hasta Julián Grimau.

Importa saber que el nombre de Guevara ya no se borrará de las historias, porque la historia futura será de aquello por lo que él ha muerto. Esto importa para los que continúen viviendo y luchando. Para él importó llegar hasta el final con coherencia. Los mismos periodistas reaccionarios han tributado, sin quererlo, un decisivo homenaje al héroe revolucionario, al hacer referencia, entre los motivos para no creer en su muerte, en sus falsas palabras derrotistas que le atribuyó la estulticia de los vendidos al imperialismo.

En la montaña, en la calle o en la fábrica, sirviendo una misma finalidad en condiciones diversas, los hombres que en este momento reconocen a Guevara entre sus muertos pisan toda la tierra, igualmente, según las palabras de Maiakovski, “en Rusia, entre las nieves”, que “en los delirios de la Patagonia”. Todos estos hombres llamarán también “Guevara, de ahora en adelante, al fantasma de tantos nombres que recorre el mundo y al que un poeta nuestro, en nombre de todos, llamó: Camarada.”

*Texto de Manuel Sacristán Luzón editado en la revista Nous Horitzons en 1969 y recogido por el camarada Salvador López Arnal en su escrito de 2013 “Ernesto Guevara, Miguel Hernández y un lema cernudiano, tres razones para seguir leyendo la obra de Manuel Sacristán” https://elpuig.xeill.net/Members/salarnal/textos/2013/ernesto-guevara-miguel-hernandez-y-un-lema-cernudiano-tres-razones-para-seguir-leyendo-la-obra-de-manuel-sacristan

*Carta del Che a sus hijos

“Queridos Hildita, Aleidita, Camilo, Celia y Ernesto:

Si alguna vez tienen que leer esta carta, será porque yo no esté entre Uds.

Casi no se acordarán de mí y los más chiquitos no recordarán nada.

Su padre ha sido un hombre que actúa como piensa y, seguro, ha sido leal a sus convicciones.

Crezcan como buenos revolucionarios. Estudien mucho para poder dominar la técnica que permite dominar la naturaleza. Acuérdense que la Revolución es lo importante y que cada uno de nosotros, solo, no vale nada. Sobre todo, sean siempre capaces de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo. Es la cualidad más linda de un revolucionario.

Hasta siempre, hijitos, espero verlos todavía. Un beso grandote y un gran abrazo de Papá.”