Poema Pilar Paz Pasamar

Aprende a estar tan sola que hasta tu sombra misma

apetezca librarse. Se tú la compañera

de tus pasos, de modo que llegues a las cosas

siempre como el que llega de una tierra extranjera.

Aprende que el dolor sólo es de ti, la risa

sólo tuya, testigos los dos de tu manera.

Para que la luz fluya clara de tu sonrisa,

desaloja el fingido sol que el mundo te presta.

Quédate con la nada que brote de tus manos,

quédate con lo poco o mucho que seas

en la noche tranquila de tus mejores gastos,

en la sombra amorosa que ahora se te revela.

Los otros!… Si los otros pudieran comprenderte,

si alguien pudiera hablarte por dentro y no por fuera,

si esos que ahora te llaman no estuvieran atentos

al sonido estruendoso de las falsas trompetas…

Llámate tú. Sé música de tu propio instrumento,

color de tu pintura, cincel en la madera

de tus sueños. Dibuja lo que quieras decirte,

escríbete tu historia, escúlpete en tu piedra.

Aprende a estar a solas. Bebe el agua en tu mano,

nadie te la ha de dar tan limpia ni tan fresca.

Lo que tomes del mundo con la ayuda de otros

no podrás admirarlo de noche en las estrellas.

Pilar Paz Pasamar, Jerez de la Frontera